Introducción

La fibromialgia es una enfermedad que cursa con dolor crónico generalizado al que se añaden otras condiciones clínicas como son la rigidez muscular, los trastornos del sueño, la fatiga crónica, la ansiedad, la depresión, o las deficiencias de tipo neurocognitivo y autoinmune. Su prevalencia es elevada; Wolfe y su equipo, en 1995 la cifraron en torno al 2% de la población general. (1)

Con respecto a nuestro país, la enfermedad se puede considerar un problema sociosanitario de envergadura, con un gasto estimado cercano a los 10.000 euros anuales por paciente. (2)

En nuestra comunidad se llevó a cabo hace unos años el estudio EPISER 2000. (3) Se revisó la epidemiología general de las enfermedades reumáticas, y se registró un 2.37% de personas afectadas de fibromialgia. Según el test de calidad de vida SF-36 administrado durante el estudio, esta fue considerada como deficiente.

En los últimos años, la progresión del diagnóstico de la enfermedad ha sido tal, que casi satura las consultas de reumatología, tanto a nivel ambulatorio como hospitalario, sobrepasando a la artritis reumatoide (87% frente a 82%) en la necesidad de prescripción terapéutica. A título de ejemplo, y siguiendo de nuevo al estudio EPISER, de un grupo de 193 pacientes vistos en el Hospital Virgen del Rocío de Sevilla, el 78.49% de los que trabajaban habían pedido alguna baja laboral por la fibromialgia durante el último año.

Pero el problema podría incrementarse, pues en estadísticas más recientes la prevalencia se incrementa hasta un 4.7% en la totalidad de cinco países europeos evaluados, llegando en España hasta el 4.0%. (4)

El coste social de la enfermedad, sin lograr mejorar adecuadamente la clínica, supone un gravamen económico importante difícil de cuantificar. Un estudio reciente realizado en Estados Unidos calcula que la limitación funcional que se produce, la alta necesidad de recursos sanitarios y la pérdida de productividad sumarían, en los casos más severos, un coste trimestral superior a los 3000 dólares por individuo. (5)

Es en este escenario es en el que ponemos en marcha el Proyecto IAF (Instituto Andaluz de Fibromialgia), cuya vocación social pretende canalizar y facilitar el acceso de estos pacientes a planes de tratamiento multidisciplinarios y efectivos, que de otro modo podrían resultar inaccesibles para gran parte de los mismos.

infoiafsalud@gmail.com / ©iaf 2016